Réflexion CAS 16 de julio
La actividad final de la tan esperado proyecto del viaje de estudios se llevó acabo, desde muy temprano nos preparamos para abordar los buses en el que sería nuestro último día de estadía en Huaraz. Destinado para ir a la comunidad en donde se realizaría la actividad y luego visitar el nevado de Pastoruri.
Es así como alrededor de las 11:30 al llegamos al lugar en donde estaba el colegio, a una hora aproximadamente de la ciudad de Huaraz. Trajimos todos los kits en cajas para su posterior repartición. Una vez ingresamos vimos a los pequeñines saliendo de sus aulas para formar en el patio principal y darnos una bienvenida. Una vez hecho esto los grupos nos dividimos para conversar con los 36 niños y hacer tiempo, y’a que necesitábamos desempacar lo que se trajo.
A mi me tocó Emily y Sara, dos niñas muy tímidas pero que me contaron a grandes rasgos como era su vida escolar en su primer año, y’a que cursaban el 1er año de primaria. Personalmente me partió el corazón ver el estado de su piel a causa del frío ya que se veía muy maltratadas, además parecían tener un poco de miedo cuando se conversaba con ellas. Aun así pudimos lograr que se engancharan a nuestra conversación lo que me hizo sentir más tranquilo y a gusto.
finalmente se procedió a dar la entrega de los kits de higiene y material escolar para los estudiantes en donde los alumnos de 5to se encargaron de la higiene y los de 4to los útiles. Por último se cerró con un discurso de agradecimiento y presentación de porque y para que se realizó el proyecto.
Mediante esta actividad pude vivenciar distintos sentimientos a lo largo de su planeamiento, ejecución y posterior reflexión a lo hecho. En primer lugar el miedo y angustia por que todo saliese como estaba previsto y en la fechas planificadas de venta. Emocion, alegria y entusiasmo cuando vi que el proyecto estuvo encaminado y me diriagia al pueblo para brindar la ayuda recaudada, empatía y un poco de tristeza cuando conversé con las niñas y’a que me di cuenta que vivían una realidad totalmente distinta a la que normalmente estamos acostumbrados. En donde no siempre valoramos lo que tenemos y’a que bajo nuestra percepción siempre seremos al quien le falta algo para ser feliz. En cambio estos niños son todo lo contrario, son felices y viven tranquilos con poco y esperan que su futuro sea el más próspero, no viven preocupados por la tecnología o ese tipo de ocio sino que desde temprana edad están enfocados a valerse por sí mismos y ayudar en su casa como era la realidad de Emily. Creo yo que este tipo de actividades son las que realmente te llenan compa er humano y te permiten tener una visión holistica sobre la realidad en la que vivimos, que lamentablemente no da las mismas oportunidades a todos, brindando muchas veces oportunidades y mejor calidad de vida a gente que no valora lo que tiene y privando a personas que añorarían vivir por lo menos la mitad de bien de como nosotros vivimos.
Es así como alrededor de las 11:30 al llegamos al lugar en donde estaba el colegio, a una hora aproximadamente de la ciudad de Huaraz. Trajimos todos los kits en cajas para su posterior repartición. Una vez ingresamos vimos a los pequeñines saliendo de sus aulas para formar en el patio principal y darnos una bienvenida. Una vez hecho esto los grupos nos dividimos para conversar con los 36 niños y hacer tiempo, y’a que necesitábamos desempacar lo que se trajo.
A mi me tocó Emily y Sara, dos niñas muy tímidas pero que me contaron a grandes rasgos como era su vida escolar en su primer año, y’a que cursaban el 1er año de primaria. Personalmente me partió el corazón ver el estado de su piel a causa del frío ya que se veía muy maltratadas, además parecían tener un poco de miedo cuando se conversaba con ellas. Aun así pudimos lograr que se engancharan a nuestra conversación lo que me hizo sentir más tranquilo y a gusto.
finalmente se procedió a dar la entrega de los kits de higiene y material escolar para los estudiantes en donde los alumnos de 5to se encargaron de la higiene y los de 4to los útiles. Por último se cerró con un discurso de agradecimiento y presentación de porque y para que se realizó el proyecto.
Mediante esta actividad pude vivenciar distintos sentimientos a lo largo de su planeamiento, ejecución y posterior reflexión a lo hecho. En primer lugar el miedo y angustia por que todo saliese como estaba previsto y en la fechas planificadas de venta. Emocion, alegria y entusiasmo cuando vi que el proyecto estuvo encaminado y me diriagia al pueblo para brindar la ayuda recaudada, empatía y un poco de tristeza cuando conversé con las niñas y’a que me di cuenta que vivían una realidad totalmente distinta a la que normalmente estamos acostumbrados. En donde no siempre valoramos lo que tenemos y’a que bajo nuestra percepción siempre seremos al quien le falta algo para ser feliz. En cambio estos niños son todo lo contrario, son felices y viven tranquilos con poco y esperan que su futuro sea el más próspero, no viven preocupados por la tecnología o ese tipo de ocio sino que desde temprana edad están enfocados a valerse por sí mismos y ayudar en su casa como era la realidad de Emily. Creo yo que este tipo de actividades son las que realmente te llenan compa er humano y te permiten tener una visión holistica sobre la realidad en la que vivimos, que lamentablemente no da las mismas oportunidades a todos, brindando muchas veces oportunidades y mejor calidad de vida a gente que no valora lo que tiene y privando a personas que añorarían vivir por lo menos la mitad de bien de como nosotros vivimos.







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